Más base de nuestra alimentación y nuestro cuerpo. Las proteínas.
Como ya hablamos en anteriores entradas de la base de la alimentación, seguiremos con este tema. En principio hablamos sobre los hidratos de carbono y alguna receta que pudiera ser rica en este nutriente. Hoy, en cambio, hablaremos de las proteínas, también muy importantes para nuestro cuerpo ya que realizan muchísimas funciones vitales.
Haremos una introducción sobre lo que són, que funciones tienen y un poco de nutrición; y a continuación os recomendaré una receta rica en proteínas y que podemos hacer rápidamente y de manera sencilla que puede estar riquísima!!
¿Qué son las proteínas?
Las proteínas son moléculas formadas por aminoácidos que están unidos por un tipo de enlaces conocidos como enlaces peptídicos. El orden y la disposición de los aminoácidos dependen del código genético de cada persona. Todas las proteínas están compuestas por:
- Carbono
- Hidrógeno
- Oxígeno
- Nitrógeno
Y la mayoría contiene además azufre y fósforo.
Las proteínas suponen aproximadamente la mitad del peso de los tejidos del organismo, y están presentes en todas las células del cuerpo, además de participar en prácticamente todos los procesos biológicos que se producen.
Funciones de las proteínas
De entre todas las biomoléculas, las proteínas desempeñan un papel fundamental en el organismo. Son esenciales para el crecimiento, gracias a su contenido de nitrógeno, que no está presente en otras moléculas como grasas o hidratos de carbono. También lo son para las síntesis y mantenimiento de diversos tejidos o componentes del cuerpo, como los jugos gástricos, la hemoglobina, las vitaminas, las hormonas y las enzimas (estas últimas actúan como catalizadores biológicos haciendo que aumente la velocidad a la que se producen las reacciones químicas del metabolismo). Asimismo, ayudan a transportar determinados gases a través de la sangre, como el oxígeno y el dióxido de carbono, y funcionan a modo de amortiguadores para mantener el equilibrio ácido-base y la presión oncótica del plasma.
Otras funciones más específicas son, por ejemplo, las de los anticuerpos, un tipo de proteínas que actúan como defensa natural frente a posibles infecciones o agentes externos; el colágeno, cuya función de resistencia lo hace imprescindible en los tejidos de sostén o la miosina y la actina, dos proteínas musculares que hacen posible el movimiento, entre muchas otras.
Propiedades
Las dos propiedades principales de las proteínas, que permiten su existencia y el correcto desempeño de sus funciones son la estabilidad y la solubilidad.
La primera hace referencia a que las proteínas deben ser estables en el medio en el que estén almacenadas o en el que desarrollan su función, de manera que su vida media sea lo más larga posible y no genere contratiempos en el organismo.
En cuanto a la solubilidad, se refiere a que cada proteína tiene una temperatura y un pH que se deben mantener para que los enlaces sean estables.
Las proteínas tienen también algunas otras propiedades secundarias, que dependen de las características químicas que poseen. Es el caso de la especificidad (su estructura hace que cada proteína desempeñe una función específica y concreta diferente de las demás y de la función que pueden tener otras moléculas), la amortiguación de pH (pueden comportarse como ácidos o como básicos, en función de si pierden o ganan electrones, y hacen que el pH de un tejido o compuesto del organismo se mantenga a los niveles adecuados) o la capacidad electrolítica que les permite trasladarse de los polos positivos a los negativos y viceversa.
Nutrición
Las proteínas son esenciales en la dieta. Los aminoácidos que las forman pueden ser esenciales o no esenciales. En el caso de los primeros, no los puede producir el cuerpo por sí mismo, por lo que tienen que adquirirse a través de la alimentación. Son especialmente necesarias en personas que se encuentran en edad de crecimiento como niños y adolescentes y también en mujeres embarazadas, ya que hacen posible la producción de células nuevas.
Están presentes sobre todo en los alimentos de origen animal como la carne, el pescado, los huevos y la leche. Pero también lo están en alimentos vegetales, como la soja, las legumbres y los cereales, aunque en menor proporción. Su ingesta aporta al organismo 4 kilocalorías por cada gramo de proteína.
RECETA RICA EN PROTEINAS.
Después de esta introducción sobre las proteínas, os voy a colgar una receta, muy rica, sana y que es una buenísima fuente de proteínas. Hoy nos recomiendo el salmón al papillote. El salmón es un pescado azul y graso. Sin embargo, contiene un tipo de grasas beneficiosas para nuestro organismo y el colesterol LDL (del que hablaremos en otras entradas). Además, se trata de un alimento rico en proteínas, sano y muy versátil.
Para hacer el salmón al papillote necesitaremos: 4 rodajas de salmón, un sofrito de tomate y verduras (opcional, o únicamente verduras salteadas), un tomate maduro, aceite de oliva, pimienta, sal y papel vegetal.
Este plato contiene la siguiente información nutricional:
- 333 kcal por ración.
- 6.75% de hidratos de carbono.
- 19.1% de grasas.
- 32.26% de proteínas.
Su elaboración.
En primer lugar hemos de condimentar el salmón con el sofrito, el salteado de verduras... y cubrimos las rodajas con una rodaja de tomate. Lo regamos con un chorizo de aceite de oliva y lo envolvemos en un rectángulo de papel vegetal.
Para su cocción lo introducimos en el horno durante 15 minutos a 180ºC, y ya estará listo para servir. Además, podemos acompañarlo com arroz, pasta, verduras, patata asada... o servirlo como plato único.
Espero que probéis la receta y os encante tanto como a mi y seguiremos la semana que viene con mas entradas y más recetas!!



Comentarios
Publicar un comentario