Cocina MÁS y MEJOR.

Después de tanto tiempo ya estoy aquí otra vez tras la vacaciones para escribiros y proponeros más temas a tratar.
Pues bien, hoy quiero hablaros sobre algunas cuestiones simples que no tenemos en cuenta en el momento de cocinar y que puede ser muy útil conocer. Trataremos temas como la pasta, la cocción de los huevos, el pan, las patatas... y espero que os sirva de ayuda a la hora de desarrollar vuestras recetas en la cocina.




En primer lugar hablaremos de la pasta, ¿como se cuece la pasta? en muchos casos tendemos a cocinar la pasta mientras calentamos el agua, pensando que mientras esta adquiera el estado de ebullición se irá cocinando. Pero esto no es así, si leemos las etiquetas de cualquier tipo de pasta podremos leer "añadir una vez el agua esté hirviendo". Esto tiene su por que. Hemos de decir que al añadir la pasta que queremos cocinar en agua hirviendo, se forma una película protectora que protege el almidón y evita que nuestros platos queden pegajosos a la hora de comerlos.  Otra cuestión es por que cociendo de igual manera diferentes tipos de pasta quedan diferentes. A esto podemos responder que, todo dependerá de la calidad de la pasta, lo que conducirá a una mejor textura a la hora de tomarla.  Las pastas de menor calidad tienen tendencia a absorber mucha mas agua y expulsar más almidón, por este motivo puede parecer que tengan una peor textura.


En segundo lugar trataremos brevemente la manera de cocinar un huevo. Parece fácil, pero podemos hacerlo mucho mejor conociendo pequeños trucos. El caso que vamos a ver es el del huevo escalfado, que muchos conoceréis. Pues bien, un truco que podemos usar, es que al añadir el huevo al agua hirviendo; anteriormente podemos añadir al agua un poco de sal y un chorizo pequeño de vinagre. Esto lo que provoca es que la temperatura de coagulación de las proteínas sea menor y se traduce en que el huevo se puede cocinar más rápidamente.

Otra forma de cocinar un huevo, que solemos hacer frecuentemente en casa, es el huevo cocido. Pues bien, un pequeño secreto que muchas personas conocerán y otras no tanto, es añadir aceite y una pizca de sal mientras cocemos el huevo. Esto hará que al pelar los huevos nos sea muchos más fácil desprender la cáscara.


También quería hablaros sobre un alimento que cocinamos muchísimo en casa y que nos suele sacar del paso en cualquier comida o cena. Estoy hablando de las patatas fritas. Un plato delicioso, que le apetece a todo el mundo y muy fácil de hacer. Sin embargo se trata de un plato muy graso. Y aun así, podemos evitar que contenta tanta grasa. Es decir, la grasa de las patatas fritas es inevitable, pero siempre podemos ayudar con nuestros conocimientos para que no haya muchas mas absorción de esta.
Normalmente, tendemos a pelar las patatas, cortarlas, lavarlas y echarlas directamente en la sartén con el aceite hirviendo. Pues bien, esto no debemos hacerlo asi. El motivo es que cuanta más cantidad de agua tenga un alimento, más aceite o grasa absorberá, por este motivo, hemos de intentar secar un poco las patatas al lavarlas para que queden  más secas y que no absorban MAS cantidad de aceite y grasa de la que ya van a absorber al freírlas. Otra cosa que tendemos a hacer es añadir la sal a las patatas nada más introducirlas en la sartén o en la freidora, pero esto no servirá de nada ya que la sal se irá al fondo del recipiente; por eso es aconsejable añadir la sal en el momento que las sacamos de la sartén y las colocamos encima de papel de cocina para extraerle el aceite extra.




Hoy finalizamos la entrada con estos tres consejos que pueden mejorar muchísimo la cocción y presentación de vuestros platos. La semana que viene volveremos con más tips para cocinar de una forma más saludable.

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